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Por: Roberto Reyes, Director de Ventas
para Redes de 4G, Motorola.
Las tecnologías de acceso
inalámbrico no han dejado de evolucionar desde su
aparición; primero superando su condición
analógica para tornarse netamente digitales y, a partir de
entonces, desarrollando cada vez más sus capacidades y
optimizando sus características. Actualmente, una vez
más, las tecnologías de acceso inalámbricas
están evolucionando hacia la Cuarta Generación (4G),
y LTE (Long Term Evolution) se perfila como la tecnología
dominante.
LTE es una nueva tecnología
inalámbrica que proviene de la evolución de GSM, el
estándar de telefonía móvil más
utilizado a nivel mundial; utiliza Orthogonal Frequency Division
Multiple Access (OFDMA), lo que le permite lograr picos de gran
velocidad de transmisión de datos. Esto, combinado con una
arquitectura de red totalmente basada en el Protocolo Internet
(IP), significa un mejor aprovechamiento del ancho de banda y el
espectro. Ahora bien, ¿cómo se traduce todo esto a la
experiencia del usuario?
Para los usuarios, LTE significa acceder a
una banda ancha verdaderamente móvil. Gracias a velocidades
de transmisión que superan los 100 Mbps, se podrá
acceder a contenidos multimedia de alta definición en
cualquier momento y lugar, a nuevas aplicaciones como juegos on
line y videos de alta definición. Los usuarios podrán
descargar archivos, películas, música y todo tipo de
contenidos pesados en pocos segundos. Con 4G se hará posible
la multimedia móvil y los usuarios harán de sus
dispositivos móviles la herramienta personalizada con la
cual harán uso de la Web 2.0, a través de las redes
sociales, blogs, chat y mensajería instantánea, sin
recurrir a la PC de escritorio o a la conexión Wi-Fi de un
bar u otro lugar público.
Pero más allá de esta
transformación radical en la experiencia de los usuarios,
gracias a sus condiciones técnicas, LTE genera beneficios
también para operadores: amplía el abanico de
servicios que pueden ofrecer a sus clientes y facilita la
integración entre distintas redes, para brindar una
verdadera movilidad a los usuarios. Además, esta
tecnología permite reducir el consumo de energía, los
costos de implementación y los costos operacionales (OPEX),
a la vez que ofrece un camino de migración común para
redes de 3G.
Se espera que la tecnología LTE
comience a verse en América Latina a partir de 2011,
después de Asia, Europa y Norte América, una vez que
los operadores comiencen su migración a la tecnología
4G. Por sus características y los beneficios que aporta, LTE
se posiciona fuertemente para ser la tecnología de acceso
inalámbrico que dominará la próxima
década.
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